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Cómo comprar un coche
Desde Mundo Pemon vamos a compartir con vosotros algunos consejos útiles sobre cómo se debe comprar un coche. En cuanto a las vías, existen dos: Internet o una tienda física, comúnmente conocidas como casas de compra-venta o concesionarios. Contacto

Cómo comprar un coche y las diferentes posibilidades de compra que existen


Comprar un coche no es sencillo ni es algo que se pueda tomar a la ligera. Para comprar un coche os aconsejamos, ante todo, reunir el valor total del precio del mismo. Evitar pagar el coche a plazos será un gran mérito por vuestra parte y un problema resuelto que nos quitará otros quebraderos de cabeza.

Comprar un coche es algo muy serio y que supone el desembolso de cuantiosas sumas de dinero. Por ello, no podemos tomarlo de igual forma y como si estuviéramos comprando un chándal o unas zapatillas. Se recomienda siempre, consultar alguna de las páginas web más reconocidas en el sector y comenzar desde ahí la búsqueda de nuestro coche por Internet, de esta forma podremos hacernos una idea de lo que estamos buscando y cuáles son nuestras necesidades prioritarias.

Una vez hemos encontrado lo que andábamos buscando, es hora de informarse al máximo sobre el coche y ver si puede tratarse de una compra segura, sobre todo cuando realizamos la compra a través de Internet, si realmente es lo que queremos.

Si no es así, recomendamos acudir a un concesionario oficial para comprar el coche y que el personal autorizado os informe con los conocimientos necesarios, de cuál será la mejor opción de acuerdo a nuestras preferencias. Nosotros desde aquí lo máximo que podemos hacer es informarte y ofrecerte consejos pero será tu lógica e instinto aquello que te hará guiarte por una opción u otra.

Uno de los aspectos más importantes a la hora de elegir un modelo es tener en cuenta nuestras necesidades reales: tipo de coche (turismo, todo-terreno, SUV…); tamaño de coche (grande, mediano, pequeño); tipo de carrocería (monovolumen, familiar, berlina, coupé); número de puertas (tres, cuatro, cinco); tipo de combustible y potencia del motor. En este análisis debemos también tener en cuenta el coste del seguro, los impuestos, las posibilidades de aparcamiento, el mantenimiento, el consumo de combustible y el uso real que vamos a dar al vehículo.

Una vez elegidos los modelos preferidos que más se ajustan a nuestras necesidades, analizaremos sus características técnicas y dimensiones para afinar más la selección, descartando las versiones que no nos interesen. Actualmente todas las marcas de automóviles ofrecen un mínimo de dos años de garantía sobre la compra de sus modelos nuevos, pero algunas la amplían a tres, cinco e incluso siete años. Normalmente este tipo de garantías obliga a pasar las revisiones en los talleres oficiales de la marca, por lo que deberemos tener en cuenta esta característica a la hora de decidirnos por una u otra marca.

Una vez decididos por un modelo y una versión concreta, en un determinado concesionario o casa de compra-venta, buscaremos las condiciones más interesantes en caso de que necesitemos financiación. A veces es más interesante acudir a nuestro propio banco -si ya tenemos contratado otro préstamo o servicio- que recurrir a la financiera que trabaja con la marca. Éstas suelen tener "letra pequeña" que nos compromete a pagar importantes comisiones de estudio, apertura, cancelación, etc. y en muchas ocasiones, nos obligan al pago de 14 cuotas anuales, en lugar de las 12 convencionales.

Las campañas de publicidad y promoción de las marcas son vinculantes, es decir, obligan al concesionario a respetar los precios y las fechas indicadas en el anuncio. Ojo con algunos detalles importantes como "Plan Prever incluido", pues esto puede ser un engaño para los usuarios que no entreguen coche a cambio.

Atención con las versiones anunciadas; normalmente en las imágenes aparecen versiones dotadas del máximo equipamiento y, sin embargo, la versión ofertada es la más básica de todas.

Si tienes dudas, si algo no te queda claro o no estás totalmente convencido, no firmes nada y no te comprometas. Solicita consejo de algún experto para seguir buscando en otros establecimientos. En definitiva, el coche es como la ropa, no sólo tiene que servirte y ser cómoda. Además tiene que gustarte y mucho, pues a él vas a destinar una importante cantidad de dinero.

A muchos nuevos conductores les asalta la duda sobre si deberían comprar un coche nuevo o de segunda mano. Todo depende de unos factores principales que hay que valorar antes de poner el dinero encima de la mesa.

Para empezar, si te habéis obtenido recientemente el carné de conducir os aconsejamos que compréis un coche de segunda mano ya que será mucho mejor si golpeas un coche ya usado, y de inferior valor en comparación con un coche nuevo.

Cuando eres reciente en la carretera no se tiene la misma experiencia que un conductor que tiene su carné desde hace algunos años y tenemos mayor probabilidad de sufrir un accidente, abolladuras etc. Probablemente si compramos un coche nuevo y nos hemos sacado el carnet recientemente, le hagamos el primer rascón muy pronto, por lo que es recomendable que el primer coche que se compra sea de segunda mano.

Conforme pasan los años y si tienes dinero es seguro que querrás comprarte un coche nuevo ya que posiblemente éste te dure en el mejor de los casos más de 10 años (un coche, si lo cuidamos puede durar muchísimos años).



Al final, todo es cuestión de hacer números: los coches de segunda mano no son ni buenos ni malos, lo que hay que comparar es su precio respecto al de un vehículo nuevo de las mismas características. Si miramos alguna página web de compra-venta de vehículos o revista de automoción, encontraremos “chollos” como utilitarios KM0 con un precio algo inferior a los nuevos. Sobre los coches de KM0 y sus peligros ya hemos hablado anteriormente, pero esto se puede extrapolar a coches más baratos.

Cada vez que hablamos de un coche barato, mucha gente piensa “por ese dinero me compro uno de segunda mano mejor”. Por supuesto. El problema es que quién se compra un coche barato busca principalmente ahorrar, y un coche nuevo tiene ventajas a uno de segunda mano en diferentes aspectos.

Que un coche sea de una marca que nos guste más, no significa necesariamente que vaya a durar más que otro. Por tanto, es evidente que a un coche con 8 años de antigüedad le quedarán probablemente 8 años menos de vida que a uno nuevo.

No sólo le quedan menos años, sino que le quedan los peores. La probabilidad de sufrir una avería es proporcional a la edad. Algún estadista estará de acuerdo en que ni siquiera es lineal, sino que sigue una función exponencial respecto al tiempo.

Un coche de segunda mano no tiene garantía, o tiene menos.

Normalmente no sabemos de quién ha sido el coche anteriormente ni cómo lo ha tratado. Claro, siempre son de mujeres que lo utilizaban muy poco, sólo para llevar a los niños al colegio. Pero por curiosidad: ¿alguna vez alguien se ha encontrado un coche de un joven con problemas con la droga y el alcohol que lo utilizaba para carreras callejeras? Debe de ser que éstos no cambian de coche y las mujeres que sólo lo usan para llevar los niños al colegio sí.